SENASICA aclaró que, si bien la peste porcina africana no representa un riesgo para la salud humana, es una enfermedad viral altamente contagiosa y letal para los cerdos domésticos y de granja. La suspensión busca proteger al hato porcino nacional, considerado estratégico para la producción alimentaria del país, de posibles afectaciones económicas y productivas. Como parte de los protocolos, México ha reforzado la vigilancia epidemiológica y la revisión de equipajes y mercancías en todos los puntos de entrada al país, como aeropuertos, puertos y fronteras, para asegurar que no ingresen productos de riesgo. La medida afecta a una amplia gama de productos, incluyendo carne fresca, jamones curados, salchichas y otros derivados del cerdo destinados al consumo humano.