La subsiguiente ofensiva israelí ha devastado gran parte del enclave.
A pesar de que un alto al fuego entró en vigor el 10 de octubre de 2025, el número de víctimas sigue aumentando. Las autoridades sanitarias de Gaza, cuyos registros son generalmente considerados fiables por la comunidad internacional, explican que el incremento se debe tanto a los continuos ataques israelíes en respuesta a presuntas violaciones de la tregua, como a la recuperación de cuerpos que permanecían bajo los escombros desde los primeros días del conflicto. La recopilación precisa de datos se ha visto dificultada por la destrucción generalizada. Recientemente, un hospital en el sur de Gaza reportó la muerte de dos niños de 8 y 11 años por el ataque de un dron israelí cerca de una escuela que albergaba a desplazados. El ejército israelí, por su parte, afirmó haber abatido a dos personas que se acercaron a sus tropas en un área controlada.












