Según los detalles revelados por la fiscalía, Guzmán López citó a Zambada a una reunión que resultó ser una trampa, donde fue secuestrado, sedado y trasladado en una avioneta a territorio estadounidense para ser entregado a las autoridades.

El fiscal Andrew Erskine aclaró que esta acción no fue solicitada por el gobierno de EE.

UU., sino una iniciativa de Guzmán López con la esperanza de obtener “créditos” para él y su hermano Ovidio. Este acto de traición interna podría desencadenar una crisis sin precedentes dentro de la organización criminal, potencialmente llevando a reacomodos violentos y a la fragmentación de su estructura. La cooperación de 'El Güero' como “testigo colaborador” sigue los pasos de su hermano Ovidio Guzmán, también declarado culpable, debilitando severamente a la facción de Los Chapitos y proporcionando a las autoridades estadounidenses información clave sobre la logística, finanzas y rutas del cártel.