Este programa está diseñado para complementar la iniciativa "Salud Casa por Casa", dirigida a personas adultas mayores y con discapacidad.

A través de este esquema, brigadas de salud visitan los domicilios para realizar consultas y, a partir de ahora, podrán emitir recetas médicas que los beneficiarios podrán surtir en las Farmacias del Bienestar. Según la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, ya se han realizado más de 8.8 millones de consultas domiciliarias.

El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, explicó que el modelo permitirá a los pacientes con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión recibir sus tratamientos sin necesidad de hacer filas.

En una primera fase, cada farmacia surtirá 22 tipos de medicamentos, cubriendo cerca del 80% de las necesidades. Las recetas incluirán un folio y código de barras para facilitar el seguimiento y la entrega. La presidenta Sheinbaum afirmó que el objetivo es que "nunca más falten medicamentos en los hogares de México" y prometió que el programa tendrá cobertura nacional a partir de 2026.

Sin embargo, expertos como Enrique Martínez, del Instituto Farmacéutico, han alertado sobre posibles fallas operativas y la falta de una regulación sanitaria clara para estos nuevos puntos de distribución.