La Cámara de Diputados se prepara para discutir y votar esta semana la nueva Ley General de Aguas, una de las reformas prioritarias del gobierno, en un clima de tensión por las protestas de productores agrícolas. Agricultores de estados como Chihuahua, Zacatecas y Veracruz amenazan con nuevos bloqueos carreteros y una caravana de tractores hacia la Ciudad de México si sus demandas no son completamente integradas en el dictamen. El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, aseguró que el proceso legislativo avanza sin ceder a "chantajes", pero con voluntad de diálogo, destacando que ya se han incorporado 50 modificaciones propuestas por los productores. Entre los acuerdos alcanzados se encuentran la compatibilidad del uso agrícola con el ganadero, la regularización de zonas de libre alumbramiento y la protección del derecho a heredar las concesiones de agua.
Sin embargo, los productores insisten en que puntos clave, como el reconocimiento de títulos sin constancia, siguen pendientes. La oposición en San Lázaro, conformada por el PAN, PRI y MC, ha pedido aplazar la discusión, argumentando que el dictamen fue construido "a parches" y aún presenta riesgos para el patrimonio de los agricultores al centralizar el manejo del agua y eliminar la certeza jurídica sobre las concesiones.
Advierten que votarán en contra si no se realiza una revisión más profunda y se logra un consenso real con el sector rural.
A pesar de la presión, Morena planea desahogar la ley en el pleno esta misma semana, junto con la prohibición de vapeadores y otras reformas.
En resumenLa discusión de la nueva Ley de Aguas avanza en el Congreso entre la presión de agricultores que exigen más cambios y la advertencia de la oposición de votar en contra. Aunque el oficialismo asegura haber atendido la mayoría de las demandas, la amenaza de nuevos bloqueos persiste si no se logra un consenso total.