La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que este incremento no generará presiones inflacionarias.

Por su parte, la reducción de la jornada laboral se implementará de manera progresiva: la reforma constitucional entraría en vigor en mayo de 2026, y la primera reducción efectiva de dos horas se aplicaría en enero de 2027, para llegar a las 40 horas en 2030. El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, afirmó que la medida "no implica mayores costos para el sector empresarial y es un acuerdo de consenso". La reforma beneficiará a más de 13 millones de trabajadores y establece que no habrá reducción de sueldo ni prestaciones.

Organismos como Coparmex y el CCE respaldaron los acuerdos, aunque la Concanaco Servytur advirtió que las MiPyMEs necesitarán apoyos fiscales, como un subsidio a las horas extra, para sobrellevar el impacto económico.