Autoridades del municipio de Guadalupe, Nuevo León, decomisaron más de una tonelada de pirotecnia en un operativo realizado en dos inmuebles, como parte de las acciones para prevenir accidentes durante la temporada decembrina. Esta medida cobra especial relevancia tras la reciente tragedia en el municipio vecino de Pesquería, donde una explosión por almacenamiento ilegal de fuegos artificiales dejó un saldo de cuatro personas muertas y cinco heridas. El secretario de Seguridad Pública de Guadalupe, Alfredo Fabela, informó que el operativo se desplegó gracias a denuncias anónimas. En un domicilio de la colonia Jardines de Casa Blanca se localizaron 20 kilogramos de material, mientras que en una bodega de un depósito de cerveza en la colonia Guadalupe Victoria se aseguró cerca de una tonelada. En la acción participaron elementos municipales, de la Secretaría de la Defensa Nacional y Fuerza Civil, y se desarrolló sin incidentes.
El material decomisado será destruido.
Este hecho se enmarca en un contexto de creciente preocupación social. Tras la explosión en Pesquería, no solo se ha intensificado la vigilancia, sino que también han surgido denuncias de abusos.
José Luis Mejía, una de las víctimas del siniestro, denunció que policías municipales presuntamente aprovecharon el caos para robar 140 mil pesos del interior de su vivienda. Según Mejía, el dinero estaba escondido bajo un colchón y representaba los ahorros de ocho años de su madre, destinados a cubrir sus propios gastos funerarios.
Además del efectivo, denunció la falta de joyas y aparatos electrónicos.
En resumenTras una explosión mortal en Pesquería, autoridades de Guadalupe, Nuevo León, decomisaron más de una tonelada de pirotecnia ilegal. El operativo busca prevenir más tragedias, mientras que del siniestro anterior surgen denuncias de robo por parte de policías que habrían sustraído los ahorros de una de las familias afectadas.