aseguró la permanencia de Santos en la primera división del futbol brasileño y además clasificó al equipo a la Copa Sudamericana 2026.

El astro brasileño jugó el último partido contra Cruzeiro a pesar de una grave lesión en el menisco, demostrando su compromiso con el club que lo formó. El regreso de Neymar a Santos generó un impacto inmediato, liderando al equipo en el momento más crítico de la temporada para evitar lo que habría sido un descenso histórico. En la última y definitiva jornada del Brasileirão, Santos se impuso por un contundente 3-0 a Cruzeiro. Thaciano anotó un doblete en los minutos 26 y 28, y Joao Schmidt selló la victoria, un resultado que no solo garantizó la salvación sino que también otorgó un boleto a la Copa Sudamericana.

Neymar, a pesar de arrastrar una lesión que requiere cirugía, jugó los 90 minutos y fue clave para el equipo. Tras el partido, el jugador de 33 años expresó su sentir y dejó su futuro en el aire.

“Vine para esto, para intentar ayudar de la mejor forma posible.

Fueron semanas difíciles para mí”, comentó, y añadió sobre su continuidad: “No lo sé, realmente.

Necesito unos días ahora, necesito descansar y luego decidir mi futuro.

Seguro que mi prioridad siempre es el Santos”.

Su contrato finaliza el 31 de enero, y aunque confirmó que se operará la rodilla, no se pronunció sobre si seguirá en el club para la próxima temporada, dejando a la afición con una mezcla de gratitud y expectación.