García Harfuch explicó que, para ser considerado terrorismo, el acto debe tener objetivos “políticos, ideológicos, religiosos o sociales”, lo cual, afirmó, no ocurrió en este caso.

Lo describió como una confrontación entre células afines al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel de Tepalcatepec y Cárteles Unidos por el control territorial.

La FGR ahora investiga por delitos de tráfico y acopio de armas.

La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó a la fiscalía explicar el motivo del cambio en la clasificación del delito.

El ataque, que dejó cinco muertos y siete heridos, se perpetró con una camioneta proveniente de Colima, cargada con explosivos ocultos entre plátanos.

La comunidad nahua de Santa María Ostula responsabilizó directamente al CJNG, señalando que el grupo busca generar terror en la población.

La región ha sido escenario de violencia con explosivos, incluyendo drones y minas terrestres, debido a su ubicación estratégica entre los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas.