El incidente ha generado un amplio debate sobre el manejo mediático de la reina de belleza y los límites del periodismo de espectáculos. Durante su participación en el programa 'Pica y se Extiende', los conductores interrogaron a Bosch sobre la investigación criminal contra el dueño del certamen, Raúl Rocha Cantú, y una demanda por presunta difamación interpuesta en Tailandia por Nawat Itsaragrisil, presidente de Miss Universo en ese país.

Visiblemente incómoda, Bosch respondió a las preguntas pero manifestó su frustración: “A mí nadie me ha preguntado qué estoy haciendo con mi trabajo, qué causas sociales voy a apoyar, pero sí me preguntan únicamente cosas que son polémicas”.

Tras finalizar el segmento, la Miss Universo abandonó el foro, canceló el resto de su agenda con la televisora, se negó a participar en una celebración con mariachis que le habían preparado y, según los conductores, rechazó el transporte oficial para irse en un Uber.

Los presentadores defendieron su labor periodística, argumentando que le advirtieron sobre las “preguntas fuertes” y que “si te molesta ese tipo de preguntas es por algo”.