Trump acusa un adeudo y ha exigido que se resuelva "inmediatamente", calificando la situación como una "verdadera amenaza". La presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido con firmeza, asegurando que “no se va a dar” una intervención y que su gobierno busca un acuerdo que no afecte el consumo humano de agua en México, amparándose en que el propio tratado contempla la reposición en el siguiente ciclo en caso de sequía extraordinaria. Paralelamente, Trump extendió sus advertencias a Colombia, declarando que el presidente Petro “va a tener grandes problemas si no se da cuenta” de la producción de drogas en su país. Esta retórica se enmarca en la operación “Lanza del Sur”, con la que Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en el Caribe y el Pacífico para combatir el narcotráfico. En una acción contundente, Trump confirmó la incautación de un petrolero frente a Venezuela, el cual, según la fiscal general Pam Bondi, era utilizado para transportar crudo sancionado de Venezuela e Irán. Esta medida eleva la tensión con el gobierno de Nicolás Maduro, a quien Trump acusa de liderar un régimen “narcoterrorista”. La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, ha hecho un llamado a la unión de México, Brasil y Colombia para hacer frente al “intervencionismo ilegal y brutal” de Estados Unidos.