El gobierno de México formalizó la imposición de aranceles de entre 5% y 50% a productos de países sin tratado comercial, una medida que impacta principalmente a naciones asiáticas como China y Corea del Sur. La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, defendieron la reforma como una acción necesaria para proteger la industria nacional y salvaguardar empleos, negando que sea una medida dirigida específicamente contra un país. La reforma a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación, aprobada por el Senado, busca fortalecer sectores estratégicos como el textil, calzado, automotriz y siderúrgico. Marcelo Ebrard aseguró que la medida protegerá 350,000 empleos en 2026 y se espera una recaudación de 70,000 millones de pesos. “Si no se tomaban estas medidas arancelarias, que por fortuna el Congreso aprobó, estarían en peligro dentro de un año 350 mil empleos”, afirmó Ebrard.
Por su parte, la presidenta Sheinbaum aclaró que la estrategia corresponde al Plan México y no a una confrontación comercial. “No está dirigido a China, eso es muy importante, es a los países con los que no tenemos tratado comercial”, precisó.
Sin embargo, China y Corea del Sur ya analizan la respuesta. Un vocero del Ministerio de Comercio chino advirtió que estas acciones “afectarán gravemente la certidumbre del entorno empresarial mexicano”. La industria mexicana, a través de organismos como la Concamin y la Canacero, respaldó la medida, considerándola fundamental para enfrentar el comercio desleal y la crisis en sectores como el siderúrgico, que ha visto una caída del 50% en sus exportaciones a EE.
UU.
En resumenMéxico aplicará nuevos aranceles a países sin tratado comercial para proteger 350,000 empleos y fortalecer la industria nacional, según el gobierno. Aunque se niega que la medida sea contra China, este país y Corea del Sur ya evalúan represalias, mientras que el sector industrial mexicano celebra la decisión como una defensa contra el comercio desleal.