La crisis venezolana escaló a nivel internacional con la llegada de la líder opositora María Corina Machado a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz, y la simultánea incautación de un buque petrolero venezolano por parte de Estados Unidos en el Caribe. Machado, quien vivía en la clandestinidad desde agosto de 2024, confirmó haber recibido ayuda del gobierno de Donald Trump para salir del país, calificando las acciones de Washington como “decisivas para llegar al punto en el que se está ahora, en el que el régimen está más débil que nunca”. En una rueda de prensa en el Instituto Nobel, Machado defendió una acción bélica contra el gobierno de Nicolás Maduro, afirmando que solo así “se romperá el régimen”. Por su parte, el presidente venezolano calificó la incautación del buque como un acto de “piratería naval criminal” y denunció que Estados Unidos busca apoderarse del petróleo de su país.
El gobierno venezolano presentó una denuncia formal ante la Organización Marítima Internacional (OMI).
La Casa Blanca, a través de su secretaria de prensa Karoline Leavitt, negó interés en una “guerra prolongada en Venezuela”, asegurando que el objetivo es “terminar con el tráfico de drogas”. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su preocupación por la incautación y pidió evitar acciones que desestabilicen la región. En paralelo, el presidente ruso Vladimir Putin expresó su apoyo a Maduro en una llamada telefónica, reafirmando la defensa de la soberanía venezolana.
El Departamento del Tesoro de EE. UU. también anunció nuevas sanciones contra familiares y empresas relacionadas con Maduro, acusándolos de estar involucrados en el narcotráfico.
En resumenLa situación en Venezuela se intensifica con la salida de María Corina Machado a Noruega, quien admitió recibir ayuda de EE. UU. y abogó por una acción bélica. Simultáneamente, Estados Unidos incautó un buque petrolero venezolano, lo que fue calificado por Maduro como “piratería” y denunciado ante la OMI, en un contexto de nuevas sanciones estadounidenses y el respaldo de Rusia al gobierno chavista.