Además, aseguró que Rusia, a través de la campaña “Storm 1516”, buscó “influenciar y desestabilizar las elecciones federales más recientes”.

Estas acusaciones se suman a una creciente alerta en los gobiernos europeos por un presunto aumento del espionaje, sabotaje, ciberataques y campañas de desinformación rusas. Alemania, siendo el segundo mayor proveedor de ayuda a Ucrania, ha sido un objetivo particular de lo que describe como “ataques híbridos” por parte de Moscú. El portavoz de la cancillería alemana declaró que Berlín, en coordinación con sus socios europeos, podría tomar “una serie de contramedidas para hacer pagar a Rusia por sus acciones híbridas”, y mencionó la posibilidad de apoyar “nuevas sanciones individuales contra actores híbridos a nivel europeo”.

La embajada rusa en Berlín no ha emitido comentarios al respecto.