El exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, fue vinculado a proceso por su presunta responsabilidad en el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, comúnmente conocido como lavado de dinero. Una jueza federal determinó que existen elementos suficientes para iniciar un proceso penal en su contra por el desvío de más de 73.9 millones de pesos del erario estatal. Durante la audiencia, la Fiscalía General de la República (FGR) acusó a Duarte de haber desviado un total de 96.6 millones de pesos entre 2011 y 2014 a través de un programa de apoyo al campo. De esta suma, se presume que 73.9 millones fueron transferidos de manera dolosa a empresas en las que él era accionista mayoritario.
La defensa del exmandatario intentó desestimar la acusación argumentando que los datos de prueba eran insuficientes, pero la jueza federal María Jazmín Ambriz López consideró fundada la imputación. La jueza ratificó la medida cautelar de prisión preventiva justificada, argumentando un fundado riesgo de fuga, por lo que Duarte permanecerá recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) No. 1, "El Altiplano", en el Estado de México.
Se estableció un plazo de seis meses para la investigación complementaria.
Este nuevo proceso es distinto a los cargos de peculado y asociación delictuosa por los que fue extraditado desde Estados Unidos en 2022, caso por el cual se encontraba en prisión domiciliaria con un brazalete electrónico hasta su reciente detención por esta nueva causa penal.
En resumenCésar Duarte, exgobernador de Chihuahua, fue vinculado a proceso por un nuevo delito de lavado de dinero por más de 73 millones de pesos. Una jueza federal ratificó la prisión preventiva, por lo que continuará su proceso en el penal de máxima seguridad del Altiplano.