Nick Reiner fue detenido y se le ha fijado una fianza de cuatro millones de dólares.
El sospechoso tiene un historial público de lucha contra la adicción a las drogas e incluso periodos en situación de calle, experiencias que inspiraron la película "Being Charlie" (2015), dirigida por su padre y coescrita por él mismo. Fuentes cercanas a la familia declararon a medios estadounidenses que Rob y Nick Reiner tuvieron una fuerte discusión en una fiesta la noche anterior al crimen. La noticia ha provocado una ola de conmoción y condolencias en la industria del cine y la política. Figuras como Guillermo del Toro, quien describió la muerte como una "pérdida devastadora", Stephen King y Kathy Bates expresaron su dolor.
El expresidente Barack Obama también lamentó la pérdida, destacando que la pareja vivió "vidas definidas por un propósito". En un tono marcadamente distinto, el presidente Donald Trump reaccionó en su red social Truth Social, atribuyendo el crimen a la "ira que provocó en otros" debido a lo que llamó el "Síndrome de Trastorno por Trump", una referencia a las abiertas críticas de Reiner hacia su gobierno.
Esta declaración generó una condena generalizada.













