El primer ministro australiano, Anthony Albanese, calificó el hecho como "un acto de pura maldad, un acto de antisemitismo, un acto de terrorismo". En medio del caos, un ciudadano musulmán, Ahmed al Ahmed, fue aclamado como héroe tras arriesgar su vida para desarmar a uno de los atacantes, acción que salvó múltiples vidas pero le costó dos heridas de bala. El gobierno de Australia ha anunciado que endurecerá las leyes sobre tenencia de armas en respuesta al tiroteo más mortífero en el país en casi 30 años. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México condenó el ataque, reiterando su "firme e inquebrantable condena a toda forma de violencia, incluyendo el antisemitismo", y ofreció asistencia consular a los mexicanos en la zona.