Durante un acto en la Casa Blanca, Trump afirmó que esta acción es un paso más para "proteger a los estadounidenses del flagelo del fentanilo mortal que está inundando nuestro país". El mandatario citó cifras de muertes anuales por esta droga, entre 200,000 y 300,000 personas, considerablemente más altas que las estimaciones oficiales, y aseguró que los adversarios de Estados Unidos trafican la sustancia "en parte porque quieren matar a estadounidenses". En su discurso, el presidente republicano destacó que durante su mandato se ha logrado "una reducción del 50% en la cantidad de fentanilo que cruza la frontera" y mencionó una estrecha colaboración con China para disminuir los envíos. La orden ejecutiva instruye a varios secretarios del Gabinete a reforzar la lucha contra el tráfico, y específicamente ordena al Secretario de Guerra actualizar los protocolos de respuesta militar a incidentes químicos para incluir la amenaza del fentanilo ilícito. La decisión se produce en un contexto en el que el Partido Republicano ha presionado para que se adopte esta clasificación, con el fin de destinar más recursos y coordinación al combate de esta droga.