Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron fortalecer su colaboración en materia de seguridad, enfocándose en prevenir ataques con drones en la frontera, combatir el tráfico de fentanilo y agilizar procesos de extradición e investigaciones sobre robo de combustible. Este compromiso se estableció durante la segunda reunión del Grupo de Implementación de Seguridad (SIG), celebrada en la Ciudad de México el 11 de diciembre. Según un comunicado del Departamento de Estado de EE.UU., ambas naciones se comprometieron a “mejorar el intercambio de inteligencia y a conectar plataformas de análisis para prevenir y responder a los ataques con drones en la frontera”. Esta medida busca contrarrestar el uso creciente de esta tecnología por parte de los cárteles de la droga para actividades ilícitas como el contrabando de drogas y armas.
La lucha contra el fentanilo fue señalada como una prioridad central del esfuerzo conjunto.
El grupo bilateral acordó tomar “medidas decisivas contra las instituciones financieras y las personas cómplices en la fabricación, distribución y venta” de este opioide sintético y sus precursores químicos. El objetivo es desmantelar las organizaciones criminales y terroristas, interrumpir sus flujos de ingresos y contrarrestar amenazas emergentes.
Además, se acordó “profundizar y agilizar la colaboración en materia de extradiciones, decomiso de activos e investigaciones sobre robo de combustible”. Este anuncio se produce en un contexto de endurecimiento de la política antinarcóticos de Washington, que recientemente incluyó una orden ejecutiva del presidente Donald Trump para declarar al fentanilo como “arma de destrucción masiva”. La presidenta Claudia Sheinbaum ha declarado que su gobierno analizará las implicaciones de dicha orden, mientras que la próxima reunión del SIG está programada para enero de 2026 para dar seguimiento a estos acuerdos.
En resumenMéxico y Estados Unidos han pactado intensificar su cooperación en seguridad, con un enfoque en el intercambio de inteligencia para combatir el uso de drones por el crimen organizado en la frontera. Los acuerdos también buscan acelerar la lucha contra el fentanilo, las extradiciones y el robo de combustible, en un esfuerzo por desmantelar las redes financieras y operativas de los grupos delictivos.