La lucha contra el fentanilo fue señalada como una prioridad central del esfuerzo conjunto.

El grupo bilateral acordó tomar “medidas decisivas contra las instituciones financieras y las personas cómplices en la fabricación, distribución y venta” de este opioide sintético y sus precursores químicos. El objetivo es desmantelar las organizaciones criminales y terroristas, interrumpir sus flujos de ingresos y contrarrestar amenazas emergentes.

Además, se acordó “profundizar y agilizar la colaboración en materia de extradiciones, decomiso de activos e investigaciones sobre robo de combustible”. Este anuncio se produce en un contexto de endurecimiento de la política antinarcóticos de Washington, que recientemente incluyó una orden ejecutiva del presidente Donald Trump para declarar al fentanilo como “arma de destrucción masiva”. La presidenta Claudia Sheinbaum ha declarado que su gobierno analizará las implicaciones de dicha orden, mientras que la próxima reunión del SIG está programada para enero de 2026 para dar seguimiento a estos acuerdos.