Sin embargo, el proceso no ha logrado atraer a grandes empresas petroleras internacionales, generando dudas sobre el impacto real que tendrán estos proyectos.

Los contratos asignados corresponden a los proyectos terrestres Tupilco Terciario, Sini-Caparroso, Cuervito, Agua Fría y Tamaulipas Constituciones, por los cuales Pemex habría acumulado bonos por un total de 50 millones de dólares. La firma de estos contratos está prevista para el 19 de diciembre. Estos esquemas de desarrollo mixto forman parte de una estrategia más amplia de Pemex para activar 21 campos maduros con potencial de crecimiento, los cuales, según la estatal, podrían aportar hasta 450,000 barriles por día (bpd) en su punto máximo, lo que representaría el 25% de la producción nacional esperada para 2033.

Entre los ganadores se encuentran empresas como CM5 (Consorcio Petrolero 5M del Golfo), C5M, Geolis, Petrolera Miahuapan y Cesigsa.

La participación de Pemex en estos contratos varía, siendo del 80% en Tamaulipas Constituciones y del 46% en Cuervito, un campo enfocado en la extracción de gas natural. Fuentes de la industria han calificado el proceso como “nada exitoso”, señalando la ausencia de empresas petroleras relevantes y dudando que la producción de estos proyectos vaya a marcar una diferencia significativa para las finanzas de Pemex, que sigue lidiando con una pesada deuda. El gobierno espera que la producción nacional se mantenga en 1.8 millones de bpd durante el actual sexenio, una cifra lejana a los 3.4 millones de bpd de hace dos décadas.