El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un bloqueo naval “total y completo” a todos los buques petroleros sancionados que entren y salgan de Venezuela, una medida que eleva drásticamente la tensión con el gobierno de Nicolás Maduro, al que además designó como “organización terrorista extranjera”. La decisión representa una nueva escalada en la campaña de presión de Washington, que ya mantiene un significativo despliegue militar en aguas internacionales del Caribe. A través de su red social Truth Social, Trump justificó la acción afirmando que “el régimen ilegítimo de Maduro está utilizando el petróleo de estos yacimientos robados para financiarse, el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro”. Advirtió que Venezuela “está completamente rodeada por la Armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica” y que la presión continuará hasta que “devuelvan a Estados Unidos todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron”.
El gobierno venezolano calificó el anuncio como una “grotesca amenaza” y un acto de “piratería”.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó haciendo un llamado a la paz, al diálogo y a la no intervención, e instó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a “asumir su papel para evitar cualquier derramamiento de sangre”. Sheinbaum también ofreció a México como un posible punto de negociación si las partes lo consideran.
La medida ha generado diversas reacciones en la región; el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, expresó su apoyo a una potencial intervención estadounidense, mientras que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que Maduro es un “dictador” pero que no hay evidencia de que sea un narcotraficante como sostiene Washington.
En resumenDonald Trump intensifica la presión sobre Venezuela con un bloqueo naval a petroleros, calificando al gobierno de Maduro como terrorista. La medida ha provocado la condena de Caracas y un llamado al diálogo y a la intervención de la ONU por parte de México.