Tras la pelea, ambos contendientes fueron suspendidos de manera preventiva por la Comisión Atlética de Florida como parte del protocolo médico obligatorio.
El enfrentamiento, celebrado en Miami, generó una gran expectación mediática.
Aunque Paul resistió los primeros asaltos, la potencia de Joshua fue determinante.
Un golpe contundente en el sexto round provocó la severa lesión que obligó a Paul a ser trasladado a un hospital para una cirugía de emergencia. El propio influencer compartió imágenes del daño en sus redes sociales y admitió que el cansancio y el peso de su rival fueron factores clave.
Por su parte, Anthony Joshua, a pesar de la contundente victoria, se mostró autocrítico.
“Debí hacerlo mejor.
Es una victoria, pero no es un éxito”, declaró en la conferencia de prensa posterior. No obstante, reconoció la valentía de su oponente, afirmando que Jake Paul “tiene espíritu y corazón”. La pelea y sus consecuencias han generado un amplio debate sobre la incursión de personalidades de internet en el boxeo profesional, destacando los riesgos físicos que conlleva enfrentar a atletas de élite.













