A bordo viajaban ocho personas: dos pilotos y seis pasajeros, incluyendo al paciente pediátrico.

Tras el impacto, la Semar informó que se activaron de inmediato los protocolos de búsqueda y rescate en coordinación con autoridades locales estadounidenses, como el Departamento de Policía de Galveston y el Departamento de Seguridad Pública de Texas. El sheriff del condado de Galveston, Jimmy Fullen, confirmó que barcos y equipos de buceo de su oficina se sumaron a las labores de búsqueda. Los informes posteriores confirmaron el fallecimiento de dos de los ocupantes.

Las operaciones de rescate lograron recuperar a cuatro sobrevivientes, entre ellos un niño, quienes fueron trasladados a hospitales cercanos para recibir atención médica. Al cierre de los reportes, las labores de búsqueda continuaban para localizar a las dos personas restantes que permanecían desaparecidas.

La Semar calificó el suceso como un evento "en desarrollo" y aseguró que se mantenía la coordinación con todas las autoridades correspondientes para atender la emergencia.