Este acuerdo, calificado como un “acto histórico”, permitirá que los 650 trabajadores mineros de la sección 65 o sus viudas reciban la liquidación correspondiente sin intermediarios, poniendo fin a una lucha que comenzó en 2007 por mejores condiciones laborales. En cuanto a la remediación por el derrame de 40 mil metros cúbicos de solución de sulfato de cobre, el plan contempla la construcción de 16 plantas potabilizadoras, un laboratorio regional de calidad del agua y estaciones de monitoreo. En materia de salud, se construirá el Hospital Regional de Ures con 60 camas y 21 consultorios de especialidad, un centro de salud renal y un laboratorio de toxicología. El gobernador Alfonso Durazo reconoció el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, afirmando que gracias a su intervención se deja atrás un pasado de abandono y corrupción en ambos conflictos.