El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras declaró oficialmente a Nasry 'Tito' Asfura, del conservador Partido Nacional, como el presidente electo para el periodo 2026-2030, tras semanas de incertidumbre y un reñido conteo de votos. La victoria de Asfura, quien recibió el respaldo explícito del expresidente estadounidense Donald Trump, marca el regreso al poder de su partido en un contexto de polarización regional. La declaratoria final otorgó a Asfura el 40.3% de los votos, superando por un estrecho margen a su principal contendiente, Salvador Nasralla del Partido Liberal, quien obtuvo el 39.5%. La decisión se tomó en una sesión virtual de emergencia del CNE con el voto a favor de dos de sus consejeras, validando un resultado que se mantuvo ajustado durante todo el escrutinio.
Nasralla, por su parte, ha rechazado la declaratoria oficial.
El triunfo de Asfura es significativo no solo por el regreso del Partido Nacional a la presidencia, sino también porque se produce después del descrédito que sufrió la agrupación por el caso del expresidente Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos. Asfura, empresario de 67 años y exalcalde de Tegucigalpa, se convierte en el segundo candidato más votado en la historia de Honduras.
Durante la campaña, Trump expresó su apoyo a Asfura a través de su red social, Truth Social, instando a los hondureños a votar por él para "luchar contra los narco-comunistas" y prometiendo un fuerte apoyo a su gobierno.
Este respaldo se enmarca en un giro más amplio hacia la derecha en América Latina, consolidando a Asfura como otro líder ultra impulsado por el exmandatario estadounidense en la región.
En resumenNasry Asfura ha sido declarado ganador de las elecciones presidenciales de Honduras con el 40.3% de los votos. Su victoria, respaldada por Donald Trump, representa el retorno del Partido Nacional al poder tras una contienda muy reñida y el rechazo de los resultados por parte de su principal oponente, Salvador Nasralla.