Expertos y defensores de derechos humanos han calificado la medida como un avance significativo para la igualdad de género y el derecho a la identidad personal. Aunque la sentencia se derivó de la revisión de una norma específica del estado de Yucatán, el criterio de la Suprema Corte sienta un precedente que influirá en la interpretación de legislaciones similares en todo el país, impactando a las familias que buscan reflejar de manera más equitativa su identidad en los registros oficiales.