El presidente señaló que ya se habían emitido advertencias previas y, al no detenerse los ataques, se decidió actuar con contundencia.

Calificó la operación como un “éxito total”, destacando que el Departamento de Guerra ejecutó “ataques perfectos”. Este ataque no es un hecho aislado, ya que se produce poco después de otra ofensiva estadounidense en Siria el 19 de diciembre, denominada “Hawkeye Strike”, en represalia por una emboscada que costó la vida a dos soldados estadounidenses. La acción en Nigeria refuerza la postura de la administración de no ignorar la persecución religiosa y utilizar la fuerza militar como herramienta principal para combatir a las facciones del Estado Islámico. “Bajo mi liderazgo, nuestro país no permitirá que el terrorismo islámico radical prospere”, sentenció Trump, advirtiendo que habrá “muchos más” terroristas muertos si continúan con la matanza de civiles.