Este encuentro es crucial para las negociaciones que buscan poner fin al conflicto con Rusia.

El análisis de la situación revela la intensificación de los esfuerzos de mediación de Trump, quien ha adoptado una postura firme al declarar: “Él (Zelenski) no tiene nada hasta que yo lo apruebe”. La reunión se produce días después de que se revelaran detalles de una nueva versión de un plan de paz de 20 puntos, que propone un congelamiento del frente sin resolver de inmediato las cuestiones territoriales. Este documento abandona demandas clave de Moscú, como la retirada de tropas ucranianas del Donbás y un compromiso legal de que Ucrania no se unirá a la OTAN.

Sin embargo, persisten desacuerdos significativos.

Estados Unidos presiona a Ucrania para que se retire del 20% de la región de Donetsk que aún controla, una exigencia central de Rusia, y ha propuesto un control conjunto de la central nuclear de Zaporiyia. Zelenski ha rechazado la participación rusa en la gestión de la planta y ha afirmado que cualquier cesión territorial debe ser aprobada por el pueblo ucraniano mediante un referéndum. A pesar de las tensiones, Zelenski se muestra optimista sobre el diálogo, afirmando que discutirán “garantías de seguridad” y otros “temas sensibles”. La respuesta de Rusia a la última propuesta, mediada por Estados Unidos, es esperada en los próximos días, aunque Moscú ha acusado a Kiev de intentar “torpedear” las negociaciones.