La ofensiva ocurre justo antes de una reunión programada entre el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y el mandatario estadounidense Donald Trump. El ataque, que comenzó en las primeras horas del sábado y continuó hasta el amanecer, involucró casi 500 drones y 40 misiles de varios tipos, incluyendo misiles hipersónicos Kinzhal, según informó el propio Zelenski.
Los objetivos principales fueron la infraestructura energética y civil en Kiev, lo que provocó cortes de luz y calefacción en algunos distritos.
El presidente ucraniano interpretó la ofensiva como la













