El presidente estadounidense se mostró optimista, afirmando que ambas partes están "comprometidas seriamente con la paz" y que se están acercando a un acuerdo.

El plan propuesto contempla detener la guerra en las líneas actuales del frente, la creación de zonas desmilitarizadas y "fuertes" garantías de seguridad para Ucrania, con la participación de países europeos.

Sin embargo, persisten importantes desacuerdos.

El Kremlin insiste en que Ucrania debe ceder territorio, una demanda que Kiev rechaza. La reunión se produce en un clima de tensión, luego de que Rusia lanzara un bombardeo masivo sobre Kiev mientras Zelenski viajaba a Estados Unidos, un acto que líderes como el primer ministro polaco, Donald Tusk, interpretaron como contrario a las supuestas intenciones de paz de Moscú. Zelenski, por su parte, ha mostrado disposición a negociar, pero ha enfatizado la necesidad de abordar "cuestiones territoriales" y ha declarado que "Ucrania está dispuesta a hacer lo que sea necesario para detener esta guerra".

La comunidad internacional observa con cautela, mientras Trump busca consolidar un acuerdo que prometió desde su campaña.