Afirmó que la rectoría de la educación sigue en manos del Estado, destacando la inversión pública, la gratuidad de los libros de texto y la participación de los docentes en el diseño de los materiales. Delgado sostuvo que la NEM consolida una educación pública, laica, inclusiva y con un enfoque humanista y científico. La polémica surge en un momento de tensiones sobre el rumbo de la política educativa, con Arriaga posicionándose como un defensor radical del modelo actual frente a lo que percibe como intentos de privatización desde dentro de la misma secretaría que representa.