Entre las víctimas mortales identificadas se encuentran el periodista oaxaqueño Israel Enrique Gallegos Soto y la joven de 15 años Luisa Camila Serrano. En respuesta, la Presidenta Claudia Sheinbaum anunció su traslado a Oaxaca para atender personalmente a los familiares, definiendo como prioridades la atención a las víctimas, el esclarecimiento de los hechos y la garantía de seguridad futura del tren. Como medida inicial, informó sobre un apoyo de 30,000 pesos para los gastos inmediatos de las familias afectadas. La Fiscalía General de la República (FGR) ya inició la carpeta de investigación y tiene bajo custodia el registrador electrónico del tren, equivalente a una “caja negra”, para su análisis pericial. La Semar afirmó que una inspección previa de las vías no había reportado anomalías. El suceso ha generado una fuerte reacción política, con la oposición exigiendo una investigación exhaustiva y señalando posibles actos de corrupción y negligencia en la construcción de la obra.