Trump aseguró que el desarme ya fue acordado y que se ha otorgado un plazo breve para su cumplimiento.

“Si no se desarman, como acordaron hacerlo, habrá consecuencias muy graves para ellos”, reiteró el mandatario.

Aunque aclaró que su país no busca una escalada mayor del conflicto, subrayó que hasta 59 países podrían intervenir en tareas de estabilización en Gaza si Hamás no coopera.

La segunda fase del plan contempla el desarme total del grupo, el establecimiento de una fuerza internacional, la retirada completa de las fuerzas israelíes y la creación de un gobierno de transición.

Trump minimizó cualquier desacuerdo con Israel, afirmando que su aliado ha cumplido el acuerdo “al 100%” y expresó su confianza en que Netanyahu “hará lo correcto”. Sin embargo, desde Hamás, el portavoz de su brazo armado, Abu Obeida, rechazó la exigencia, declarando que el grupo no renunciará a sus armas, consideradas parte de su defensa frente a la ocupación.