A partir de esa fecha, las mujeres podrán jubilarse a los 53 años, mientras que los hombres podrán hacerlo a los 55 años.

Este cambio representa un ajuste significativo en las condiciones de retiro para miles de burócratas y es visto como un logro importante para las organizaciones sindicales que han negociado estas condiciones. La implementación será paulatina, permitiendo una transición ordenada tanto para los trabajadores como para el sistema de pensiones del instituto. La medida busca favorecer a los empleados públicos, en especial a los del sector magisterial representados por la CNTE, quienes habían demandado una revisión de las condiciones de retiro establecidas en reformas anteriores. La reducción progresiva permitirá que los trabajadores que se acerquen a la edad de jubilación en los próximos años puedan beneficiarse de este nuevo esquema, alcanzando la meta final de 53 y 55 años para 2034.