Uno de los cambios más drásticos es para los automóviles ligeros y autopartes importados de estas naciones, cuyo arancel pasará del 20% al 50%.
Otros productos como muebles, juguetes, plásticos y cosméticos también verán incrementadas sus tarifas.
Analistas comerciales consideran que esta política busca alinear a México con Estados Unidos en un contexto de presiones comerciales con China y de cara a la próxima revisión del T-MEC.













