La decisión, según fuentes internas, se debe a una notable disminución del flujo migratorio en la ruta costera del estado.

Operando durante tres años, el centro fue un punto clave de atención para miles de niños, niñas, adolescentes y familias migrantes, especialmente durante el punto más álgido de las caravanas en 2024, cuando llegó a albergar hasta 120 menores por noche. El recinto ofrecía alojamiento, alimentación, atención médica y psicológica a personas provenientes de países como Venezuela, Honduras, Haití y de otras regiones como África y Medio Oriente.

Sin embargo, la situación ha cambiado drásticamente; en todo diciembre de 2025, solo tres personas no acompañadas ingresaron al centro. El cierre fue oficializado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de diciembre, y los más de 50 trabajadores fueron notificados. La atención a esta población vulnerable continuará a través de la red de establecimientos del Sistema Estatal DIF de Chiapas. El centro de Huixtla también fue escenario de eventos notorios, como la fuga de 19 miembros de la secta judía Lev Tahor en septiembre de 2022, quienes habían sido ingresados tras denuncias de tráfico de personas y abusos. El cierre de esta instalación refleja los cambios en las dinámicas migratorias en la frontera sur de México.