Las autoridades argumentaron que mantener el decreto vigente podría dar lugar a “malas prácticas” y desvirtuar su objetivo.

Por su parte, Guillermo Rosales, presidente de la AMDA, reconoció la decisión, afirmando que “elimina la regularización de lo ilegal”. A partir de ahora, quienes deseen importar un vehículo usado deberán seguir los mecanismos formales establecidos en la Ley Aduanera y el T-MEC, que son más estrictos y costosos.