En el documento, los seis países expresaron su “profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional”.

Subrayaron que la situación debe resolverse por vías pacíficas, “sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) también reaccionó, advirtiendo que el ataque sienta un “precedente peligroso” y pidiendo priorizar la protección de la población civil. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su preocupación por el incumplimiento del derecho internacional. A petición de Colombia y con el respaldo de Rusia y China, el Consejo de Seguridad de la ONU convocará una reunión de emergencia el lunes para analizar la crisis.

Por su parte, Amnistía Internacional denunció la operación como una “muy probablemente una violación” del derecho internacional y expresó “graves preocupaciones sobre los derechos humanos”.

Aliados de Venezuela como Rusia, China, Irán y Cuba también rechazaron los ataques, y tanto Moscú como Pekín exigieron la “liberación inmediata” de Maduro.

El Papa León XIV se sumó a los llamados a la paz, pidiendo que se garantice la soberanía y el bienestar del pueblo venezolano.