El Gobierno de México ha fijado una postura enérgica de rechazo a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, calificándola como una violación al derecho internacional que pone en riesgo la estabilidad de América Latina. La presidenta Claudia Sheinbaum y el canciller Juan Ramón de la Fuente han urgido a la ONU a fortalecerse y actuar como un verdadero constructor de paz.<br><br>Durante su conferencia matutina, la presidenta Sheinbaum leyó un posicionamiento oficial en el que afirmó que "la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera". Subrayó que México se rige por los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos, consagrados en la Constitución y en la Carta de las Naciones Unidas.
"América no pertenece a una doctrina ni a una potencia", sentenció.
Sheinbaum descartó que exista un riesgo de intervención similar en México, a pesar de las insinuaciones de Donald Trump, y aseguró que, si bien existe cooperación con Estados Unidos en temas de seguridad, "la intervención no es una opción". Por su parte, el canciller Juan Ramón de la Fuente, en su reaparición pública, criticó la "ineficiencia" de la ONU para contener los "abusos de las hegemonías" y afirmó que el orden jurídico internacional se ha visto "seriamente trastocado". En una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador de México, Héctor Vasconcelos, advirtió que la agresión a Venezuela pone en "grave riesgo" la estabilidad regional y reiteró que el diálogo es la única vía legítima para resolver diferencias.
México, junto con Brasil, Chile, Colombia, España y Uruguay, emitió un comunicado conjunto rechazando las acciones unilaterales de Washington.
En resumenMéxico ha adoptado un rol activo en la condena diplomática contra la intervención estadounidense en Venezuela, defendiendo firmemente los principios de soberanía y no intervención. El gobierno mexicano hace un llamado enérgico a los organismos multilaterales, especialmente a la ONU, para que asuman su responsabilidad en la preservación de la paz y el derecho internacional.