Una operación militar sin precedentes de Estados Unidos en Venezuela culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, reconfigurando drásticamente el panorama geopolítico de la región. La acción, denominada 'Resolución Absoluta', fue descrita por el presidente Donald Trump como una respuesta necesaria al narcoterrorismo, y culminó con el traslado de la pareja a Nueva York para enfrentar cargos federales. La operación, que involucró un despliegue masivo de fuerzas especiales, ataques aéreos y una fuerza naval en el Caribe, resultó en un número significativo de bajas. El gobierno de Cuba confirmó la muerte de 32 de sus militares que formaban parte del círculo de seguridad de Maduro, mientras que el ejército venezolano reportó la muerte de 24 de sus oficiales. El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, anunció una investigación sobre las "decenas" de muertes, incluyendo civiles.
En su primera comparecencia ante un tribunal en Manhattan, Maduro se declaró "no culpable" y se autodenominó "prisionero de guerra".
Inmediatamente después de la captura, Trump anunció que Estados Unidos tomaría el control de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano. Afirmó que el crudo sería vendido a precio de mercado y que él personalmente administraría los fondos "en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos". Además, se están llevando a cabo negociaciones entre Caracas y Washington para exportar crudo a refinerías estadounidenses, lo que podría desviar suministros destinados a China y aumentar la producción de PDVSA.
Chevron, la única petrolera estadounidense que opera en Venezuela, ya ha enviado al menos once buques cisterna al país, rompiendo el bloqueo impuesto por Trump en diciembre.
La administración estadounidense planea reunirse con ejecutivos petroleros para discutir cómo revitalizar la infraestructura petrolera del país, un objetivo que según expertos podría requerir una inversión de hasta 100 mil millones de dólares y una década para alcanzar los niveles de producción de los años 90.
En resumenLa operación militar de EE.UU. resultó en la captura de Nicolás Maduro y la toma de control de facto de los recursos petroleros de Venezuela. Mientras Maduro enfrenta un juicio en Nueva York, la nueva administración en Caracas negocia la exportación de crudo a EE.UU., en un escenario con decenas de militares muertos y una profunda incertidumbre económica y política.