En el plano político, Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada, declarando que “no hay agente externo que gobierne a Venezuela”, a pesar de las amenazas de Trump.

La intervención ha sido condenada por México, Colombia y otros países de la OEA, así como por Rusia y China, quienes ven la acción como una violación a la soberanía y el derecho internacional. Mientras tanto, en Colombia, el presidente Gustavo Petro ha respondido desafiante a las insinuaciones de Trump sobre una posible operación similar en su país, declarando: “Que vengan por mí”.

La situación ha afectado también al deporte, con la suspensión indefinida de la liga de béisbol venezolana en plena postemporada.