Las versiones sobre el incidente son contradictorias. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el presidente Donald Trump afirman que el agente disparó “en defensa propia” después de que Good intentara atropellarlo, calificando el acto como “terrorismo doméstico”. Sin embargo, videos difundidos en redes sociales y testimonios de testigos sugieren que el vehículo de la mujer se alejaba de los agentes cuando uno de ellos le disparó. Esta versión es respaldada por el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, quien explotó contra la presencia federal: “¡Lárguense de Minneapolis!
No los queremos aquí”.
La indignación ciudadana se manifestó con protestas inmediatas en el lugar de los hechos, con consignas como “¡ICE fuera de Minnesota!”. Ante la creciente agitación civil, el gobernador Walz activó el Centro de Operaciones de Emergencia y pidió a la Guardia Nacional prepararse, recordando los disturbios de 2020 tras la muerte de George Floyd en la misma ciudad. La operación del DHS, descrita como la “mayor hasta la fecha”, ha detenido a más de 1,000 migrantes y se ha centrado en la comunidad somalí, generando un clima de tensión y miedo.












