Los ajustes fiscales son significativos.

Para las bebidas azucaradas, la cuota del IEPS por litro pasó de 1.64 a 3.08 pesos, lo que representa casi el doble. En el caso de los tabacos labrados, el impuesto 'ad-valorem' subió del 160% al 200% sobre el precio de venta, y la cuota específica por cigarro aumentó de 0.64 a 0.85 pesos. Esto implica que una cajetilla promedio aportará alrededor de 40 pesos en impuestos este año, con algunas marcas ya superando los 90 pesos por paquete. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha justificado estos aumentos como parte de una estrategia para fortalecer los programas de salud, destinando los recursos a la prevención y tratamiento de enfermedades como la diabetes y la obesidad, vinculadas al consumo de estos productos. Analistas económicos prevén que estos incrementos, conocidos como 'impuestos saludables', contribuirán a una 'cuesta de enero' más pronunciada para las familias mexicanas, ya que el aumento del gravamen se traslada directamente al precio final que pagan los consumidores en tiendas y supermercados.