En un videomensaje, el vocalista Rubén Albarrán explicó que la petición fue entregada a Universal Music y Warner Music México, quienes gestionan los derechos del grupo.

Albarrán criticó duramente el modelo de reparto de regalías de la plataforma, calificándolo de "totalmente injusto" y de pagarles "regalías de miseria". Además, señaló como motivos "las inversiones en armamento" y "la publicidad de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos)". La controversia sobre las inversiones se relaciona con Daniel Ek, CEO de Spotify, quien a través de su compañía personal invirtió en Helsing, una empresa de tecnología de defensa.

Albarrán concluyó invitando a sus seguidores a boicotear la plataforma.

En respuesta, Spotify emitió un comunicado en el que afirma: "Respetamos el legado artístico de Café Tacvba y el derecho de Rubén Albarrán a expresar sus opiniones, pero los hechos cuentan una historia distinta.

Spotify no financia la guerra".

La empresa aclaró que Helsing es una compañía independiente que suministra tecnología a Ucrania, que actualmente no tienen anuncios de ICE y que su política de IA busca proteger a los artistas. Además, defendió su modelo de negocio, asegurando que paga aproximadamente el 70% de sus ingresos a los titulares de derechos.