
El episodio final de 'Stranger Things' trajo un cierre definitivo al conflicto principal con la muerte de Vecna, pero dejó el destino de Eleven abierto a la interpretación, generando un intenso debate. Aunque los creadores defendieron el desenlace como una conclusión emocional y largamente planeada, la recepción de la crítica y los fanáticos fue mixta, con elogios por su carga sentimental pero críticas por una percibida falta de audacia narrativa y predictibilidad.









