La cuarta temporada de *The Witcher* debutó en Netflix con una recepción dividida y las cifras de audiencia más bajas en la historia de la franquicia. El estreno, marcado por el polémico reemplazo de Henry Cavill por Liam Hemsworth en el papel protagónico de Geralt de Rivia, ha intensificado el debate entre los fanáticos sobre la dirección y el futuro de la serie. Según datos oficiales de la plataforma, la nueva temporada acumuló 7.4 millones de vistas en su primera semana, una cifra significativamente inferior a los 15.2 millones que registró el debut de la tercera temporada. Esta caída coincide con una notable brecha en la recepción: mientras que en Rotten Tomatoes mantiene una aprobación del 75% por parte de la crítica, la calificación de la audiencia se desploma a un 46%. La showrunner Lauren Schmidt-Hissrich ha defendido las decisiones creativas, declarando que la serie es solo una de las muchas interpretaciones del material original: “Los libros siguen ahí.
Los videojuegos también”.
A pesar del rendimiento más bajo, Netflix ya había confirmado que la serie concluirá con una quinta y última temporada, cuyas grabaciones finalizaron en octubre de 2025, asegurando que la historia llegará a un cierre planificado independientemente de la recepción de esta penúltima entrega.
En resumenEl debut de Liam Hemsworth como Geralt en la cuarta temporada de *The Witcher* ha sido recibido con la audiencia más baja en la historia de la serie y una respuesta polarizada por parte de los fanáticos. Aunque la controversia por el cambio de actor parece haber afectado su rendimiento, Netflix mantiene su plan de concluir la saga con una quinta y última temporada ya filmada.