La nueva serie de drama legal *All's Fair* (conocida como *Todo Vale* en español), producida por el aclamado Ryan Murphy y protagonizada por un elenco estelar que incluye a Kim Kardashian, ha sido calificada por la crítica internacional como un rotundo fracaso y uno de los mayores tropiezos en la carrera de Murphy. A pesar de contar con actrices de la talla de Glenn Close, Sarah Paulson y Naomi Watts, la producción ha recibido críticas devastadoras de medios como *BBC*, *The Guardian* y *Variety*. La serie, que se estrenó el 4 de noviembre en Hulu y Disney+, sigue a un grupo de abogadas especializadas en divorcios que abandonan una firma dominada por hombres para crear su propio bufete. Kim Kardashian interpreta a Allura Grant, una de las abogadas principales, en su debut como protagonista en una serie de ficción.
Sin embargo, su actuación ha sido uno de los puntos más criticados.
*The Hollywood Reporter* afirmó que “Kardashian es una protagonista apropiadamente rígida para el vacío de Ryan Murphy”, mientras que *USA Today* la calificó directamente como “la peor serie de todos los tiempos”. La producción ha obtenido un bajo nivel de aceptación en sitios de reseñas como Rotten Tomatoes, donde se ha destacado la falta de profundidad en el guion y una ejecución que no está a la altura del talento de su elenco. A pesar del desastroso recibimiento de los críticos, algunos reportes indican que la serie ha generado una conversación considerable en redes sociales, donde una parte del público parece estar disfrutando del drama y el glamour de la producción, demostrando una vez más la desconexión que puede existir entre la crítica especializada y la audiencia general. La serie representa una apuesta arriesgada al colocar a una figura mediática como Kardashian en un papel protagónico, un movimiento que, al menos en términos de calidad percibida, no ha dado los resultados esperados.
En resumenA pesar de su elenco de alto perfil y la producción de Ryan Murphy, *All's Fair* ha sido universalmente criticada como un fracaso, con señalamientos hacia su guion y la actuación de Kim Kardashian. Este tropiezo crítico pone en duda la estrategia de combinar figuras mediáticas con dramas de prestigio, aunque su popularidad en redes sociales podría indicar un éxito de audiencia a pesar de las malas reseñas.