La cuarta temporada de *The Witcher*, marcada por el debut de Liam Hemsworth como Geralt de Rivia, ha registrado las cifras de audiencia más bajas desde el inicio de la serie en Netflix. Este descenso significativo confirma los temores de una parte del fandom sobre el impacto que tendría la salida de Henry Cavill, el protagonista original. Según datos oficiales de la plataforma, la nueva temporada acumuló 7.4 millones de vistas en su primera semana, una cifra que, aunque la posicionó en el segundo lugar del ranking global, representa una caída drástica en comparación con sus predecesoras. La tercera temporada, la última con Cavill, logró más del doble, con 15.2 millones de vistas en su semana de estreno en 2023. La diferencia es aún más notable frente a la segunda temporada de 2021, que alcanzó 142.3 millones de horas vistas bajo una métrica de medición anterior. El cambio de protagonista ha sido el epicentro de la controversia. Cavill, un fan declarado de los libros y videojuegos, era considerado por muchos como la encarnación perfecta de Geralt.
Su reemplazo por Hemsworth ha dividido a la audiencia: mientras la crítica profesional mantiene una aprobación del 75% en Rotten Tomatoes, la del público se desploma al 46%. Algunos espectadores consideran que el nuevo Geralt es una versión más joven y menos rígida, pero una mayoría lo percibe como una ruptura en la continuidad emocional.
Sin embargo, el declive no se atribuye únicamente al cambio de actor.
Desde la segunda temporada, la serie ha sido criticada por desviarse del material original de Andrzej Sapkowski, priorizando giros dramáticos sobre el desarrollo de personajes. A pesar de la caída en la audiencia, Netflix ya había confirmado que la serie concluirá con una quinta y última temporada, cuyas grabaciones ya finalizaron, con un estreno previsto para 2026.
En resumenEl debut de Liam Hemsworth en *The Witcher* no logró mantener el impulso de la serie, resultando en la audiencia de estreno más baja de su historia. La combinación de la controvertida salida de Henry Cavill y las críticas a las decisiones narrativas ha debilitado la popularidad de la franquicia, que ahora se encamina hacia su final en la quinta temporada con el reto de cerrar con dignidad.