Este giro narrativo, culminado en el episodio 4 titulado “The Sorcerer”, redefine su rol en la lucha contra Vecna y el Upside Down. Desde la primera temporada, la conexión de Will con el Upside Down ha sido un pilar de la trama. Los hermanos Duffer confirmaron que su arco de “víctima a héroe” estaba planeado desde el inicio. En esta temporada se revela que los poderes de Will no provienen de experimentos como los de Eleven, sino de su exposición directa al Upside Down durante su secuestro en 1983, cuando Vecna lo “tocó” psíquicamente, estableciendo un vínculo permanente con la mente colmena. El detonante de sus habilidades ocurre en un momento crítico, cuando Vecna intenta poseerlo.

Impulsado por una conversación con Robin Buckley, quien lo anima a aceptarse a sí mismo, Will contraataca psíquicamente.

En una escena clave, detiene a un grupo de Demogorgons usando telequinesis, manifestando un sangrado nasal similar al de Eleven.

Noah Schnapp, actor que interpreta a Will, describió la revelación como el “Santo Grial” para su personaje, afirmando en Netflix Tudum: “Una vez que es capaz de aceptarse por quien es, puede aprovechar estos increíbles poderes”. Los creadores han aclarado que Will no es un “nuevo Eleven”, sino que canaliza los poderes de Vecna a través de su conexión, lo que explica su sensibilidad a la dimensión oscura en temporadas anteriores y ahora su capacidad para usarla como arma.