Discovery por 82,700 millones de dólares, una operación que fusionará a dos gigantes del entretenimiento y reconfigurará el panorama del streaming y la distribución cinematográfica a nivel global.
La transacción incluye los estudios de cine y televisión de Warner Bros., así como los catálogos de HBO y HBO Max. El acuerdo, valorado en 27.75 dólares por acción, posiciona a Netflix como una potencia sin precedentes al integrar bajo su marca franquicias de renombre mundial como el universo de superhéroes de DC, la saga de Harry Potter y series aclamadas por la crítica como ‘Game of Thrones’ y ‘The Sopranos’. Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, abordó una de las mayores preocupaciones de la industria: el futuro del cine en salas. Aseguró que no tiene “oposición a las películas en los cines” y que los estrenos de Warner Bros. programados hasta 2029 se mantendrán, aunque matizó que las ventanas de exclusividad “evolucionarán para ser mucho más amigables con el consumidor”.
Esta declaración ha generado inquietud en el sector de la exhibición; la organización Cinema United calificó la adquisición como una “amenaza sin precedentes” que podría perjudicar a los cines.
Por su parte, HBO y HBO Max continuarán operando como servicios independientes, aunque Greg Peters, codirector ejecutivo de Netflix, mencionó que explorarán “muchas opciones para descubrir cómo empaquetar las cosas de diferentes maneras”. La transacción, que excluye cadenas como CNN y los canales de Discovery al ser separadas en una compañía distinta, se espera que se concrete en el tercer trimestre de 2026, sujeta a aprobaciones regulatorias.













